El pulso de tu empresa

 

 

Pasión igual a… ÉXITO


 

Hace algún tiempo escuché una teoría que me hizo sentido, estoy segura de que una empresa es un ente vivo, su pulso y cada parte de su corazón está conformada por el de las personas que viven en ella y de ella, comenzando con el de sus fundadores.

Eso es precisamente lo que le permite vivir, moverse, generar, incluso morir. Una empresa, del giro que sea, requiere atención, compromiso, orden, monitoreo, responsabilidad, actualización constante, pero sobretodo pasión.

En mi opinión y experiencia, nadie puede fracasar haciendo lo que AMA.

OJO, a veces confundimos el amor a un trabajo con la comodidad, la estabilidad y el EGO. Las tres son confusiones que suceden a menudo en la mente de muchos profesionistas, la comodidad de trabajar en horarios específicos y a veces ejercer el mínimo esfuerzo, la famosa “estabilidad” cuya función puede ser paralizar tus sueños, y finalmente, el terrible ego que te puede mantener haciendo un trabajo que odias día a día, pero que alimenta a través de tu inseguridad, la fantasía de aprobación por tu familia o la sociedad.

Estoy segura de que no hay peor sentimiento que despertar todos los días y hacer algo que NO te hace feliz, que no te compromete y no te motiva a crecer profesionalmente.

Para mi fue una sorpresa el encontrar en mi vida profesional mi pasión. Me considero una persona muy afortunada, agradezco tener las  oportunidades que he tenido, y sobretodo mantener la confianza que han puesto en mis manos para seguir realizando lo que disfruto hacer y llamarlo: trabajo.

Me han contado que fui creativa y sensible desde pequeña, me encantaba bailar, dibujar, organizar juegos, incluso a los 5 años me cambié el nombre por uno más corto y original sin que nadie me dijera que lo hiciera, y pedí a cada miembro de mi familia me llamaran así desde aquel día.

Tuve una educación muy libre de parte de mis padres, jamás fui una niña de 10 y siempre me dieron la oportunidad de vivir las consecuencias de mis actos. Me enseñaron que toda acción tiene una reacción, que todas mis decisiones tendrían consecuencias de regreso y que el universo no te contesta, “bueno, solo por esta vez te la voy a pasar, pero promete que te portarás bien”. Así mi asertividad se comenzó a formar. He aprendido que en una empresa debes ser firme con las políticas y valores de la misma, y también que poner el ejemplo de compromiso y responsabilidad es imprescindible.

Comencé a estudiar ballet clásico desde los 3 años , desde entonces decidí que sería maestra de ballet. En mis planes no estaban las finanzas, las ventas y mucho menos la administración. Al comenzar a estudiar Mercadotecnia no sabía que lo que estudiaba era la columna vertebral de una empresa, pensaba que aprendería cómo “pu licitar marcas”. Quería abrir una agencia de publicidad lo antes posible, era muy inquieta y al primer semestre ya quería comenzar a aplicar lo que estaba estudiando y tuve la iniciativa de comenzar un negocio propio. Había impartido clases de ballet desde los 14 años, y la mayor parte de mi vida la había pasado en un salón bailando y preparando exámenes de danza para obtener grados y exponer obras en los diferentes teatros de la ciudad. Así que sin dudarlo, hablé con mis papás y prometí que si me  apoyaban con la inversión para abrir una escuela de danza, daría todo mi esfuerzo para lograr que se mantuviera sola. El ballet me ayudó en la disciplina y la perseverancia, y con el apoyo de mis padres pude comenzar mis primeras batallas para llegar a un punto de equilibrio, conocer al cliente objetivo y su modo de vida, acoplar mis servicios a su bolsillo y satisfacer sus necesidades. Nunca pensé que mantener un ritmo dentro de una empresa sería tan complejo, que el capital humano (el talento) es lo más importante para lograr que el cliente te elija ante tu competencia, se mantenga feliz y respete las reglas (parece no importante al principio, sin embargo he comprobado que el orden en una empresa evita gastar el preciado tiempo en la resolución de problemas que podrías invertir en perfeccionar procesos, adquirir tecnología para eficientar el servicio al cliente e implementar nuevas bondades a tu producto o servicio). Es como criar a un hijo y marcarle límites cariñosamente.

Durante 3 años logré complacer a una larga fila de mamás exigentes que estaban poniendo en mis manos y las de mi equipo, lo más preciado en su vida, sus hijos. Es verdad que no hay clientes más especiales que las mamás, y fue una gran escuela, para mis alumnos y para mi. Fue mi primer experiencia con manejo de personal, tenía que ingeniármelas para que los maestros y personal estuvieran contentos. Al tercer año, me gradué en la universidad y obtuve mayor tiempo libre, justamente se empalmó con la fusión de las empresas Tribuna Comunicación (en ese entonces sin nombre).

Así comenzó la aventura… una tarde mi papá me llevó a conocer las nuevas instalaciones y me pidió me involucrara, debo confesar que no sabía absolutamente nada de la operación en las empresas. Tribuna Comunicación se convertiría en un corporativo en lugar de administrar cada empresa por separado, nadie sabía lo que iba a suceder cuando todos llegaran al mismo edificio, y yo, menos.

Cuando las operaciones comenzaron, estaba ansiosa y un poco confundida, lo primero que hice fue preguntar cuáles eran nuestras principales complicaciones. El buzón de sugerencias, me decían… al paso de los días, con la mente llena de ideas y la intensidad que me caracteriza, deseaba comenzar a trabajar lo que yo pensaba que era mercadotecnia y aplicarla a las empresas. Poco a poco me comencé a enamorar con locura de todo lo que se podía hacer en ese lugar, sabía el alcance que tienen los medios, sabía que teníamos muchos procedimientos que ajustar porque veía muchas áreas de oportunidad. Nunca pensé que mi vida estaba a punto de dar un giro total.

Me costó algunos meses tomar una decisión importante, dejar la escuela de ballet. Era mi sueño de la infancia, pero no me daba el tiempo suficiente para hacer ambas cosas, y tampoco encontraba ahí lo que Tribuna me estaba poniendo enfrente, un enorme RETO. Me di cuenta de que lo que más me gustaba de la escuela, era administrarla y fue lo que me hizo tomar vuelo para comenzar lo que la vida me había preparado.

Una empresa familiar no es algo fácil de llevar. Muchas personas han heredado empresas multinacionales rentables, pero no han sabido lograr una administración productiva y pragmática, y viene lo que yo llamo, acabarse el pastel. Se requiere respeto y tolerancia entre los miembros de la familia y comprensión del personal con algunas decisiones que se toman en la mesa durante el desayuno familiar del domingo (esto es real, lo mencionaron en un curso sobre empresas familiares, y lo corroboré algunos años después).

El hecho de trabajar con mi abuelo conociendo sus años de experiencia en el medio y darle resultados a mi papá con su experiencia haciendo negocios, era un desafío que no sabía si podría sobrellevar y al mismo tiempo me envolvió una motivación inmensa por poder regresarle a mi papá un poco de todo lo que el me ha dado.

Muy pronto elegí aventarme hacia un abismo de experiencias y cambios, enamorándome de los días que pasaba en Tribuna, comenzamos a desarrollar una agencia llamada INDETTA que requería satisfacer para el grupo las necesidades en diseño, mercadotecnia, comunicación, desarrollo de páginas web, organización de eventos y activaciones, manejo de redes sociales y mucho más. Conocí personas maravillosas y extremadamente talentosas que aceptaron comenzar de cero conmigo y así fue como la aventura se convirtió en Tribuna Comunicación, con Indetta Agencia Creativa, Exa 98.7FM , La Mejor 12.50 AM , Tribuna Noticias, CanalPuebla y GINSA Comercializadora.

Cuando cuento la historia del desarrollo de las políticas, procesos y procedimientos comienzo a pensar: Cómo fue que lo logramos? Cómo hicimos todo lo que hoy nos ayuda a mantener el orden y la coordinación entre áreas? Cómo podemos seguir creando y manteniendo excelentes resultados?… Con una profunda selección de la actitud adecuada y compromiso en el equipo que lo conforma, ése ha sido y será el éxito de nuestro corporativo y de muchos otros. Ellos son el corazón y mente, ellos trabajan haciendo lo que AMAN, ellos nos  ayudaron a lograrlo administrativa y comercialmente hablando. Con una firme convicción de que el nombre de quién ha estado siempre al pie del cañón, Don Enrique Montero Ponce, se mantenga en alto. De que su trabajo y esfuerzo siga honrándose.

El secreto fue elegir cuidadosamente el personal, buscar que cusarán su lugar en la silla en la cuál cada día llegan a trabajar con entusiasmo y amor a su profesión. Disfrutando diariamente con motivación y entusiasmo lo que hacen y los objetivos que tenemos como equipo. Lograr que 98 personas se suban al mismo barco no ha sido fácil, y tampoco es imposible.

Hoy puedo compartir con ustedes esta historia de una empresa exitosa y le doy crédito a dos accidentes afortunados: el hecho de que me tocara apoyar a mi familia en este negocio con la confianza e impulso de mi padre y  la experiencia de mi abuelo, y poder convertirme en una mancuerna con ellos. Y el encontrar lo que más me gusta hacer en Tribuna Comunicación; ser perseverante, crear e implementar proyectos hasta medir resultados.

Por eso pienso que quién verdaderamente mantiene la empresa en alto, es el equipo que todos los días entra con buena actitud por la misma puerta por la mañana, y sale satisfecho en la tarde. Eso es pasión por lo que haces, estar en cuerpo y alma, convertirse en el corazón de una empresa, ser su motor y defenderla. Ellos son el talento que día a día hace lo que AMA, ellos no pueden fracasar ni tener resultados mediocres. Ellos cuidan su trabajo por que están trabajando para ellos, ellos son su propia empresa. Y yo me siento parte de ese fenómeno.

Esta historia pretende que tu, que me estas leyendo, sepas que siempre que encuentres tu pasión, los resultados serán satisfactorios. Mi teoría es que nadie puede fracasar haciendo lo que verdaderamente AMA perseverantemente. Si quieres tener una carrera exitosa, busca ser asertivo contigo, hacer lo que te mueve el alma y la piel… busca TU PASIÓN. Y posteriormente recuerda que NADIE puede realizar nada solo, siempre requerimos movernos en equipo. Mi mejor secreto de liderazgo es contratar personas que amen lo que hacen dentro de tu empresa. Sólo así mantendrás el éxito, y lo mejor es que vivirás cerca de personas felices, y compartirás esa felicidad.

Excelente semana te desea tu amiga Ana Montero.

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Ana Montero

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